¿QUIÉNES SOMOS?

ETHNIK surge después de muchos años recorriendo Latinoamérica, descubriendo una gran variedad de productos artesanales de gran calidad, desconocidos para la mayoría.

Nuestro objetivo es dar visibilidad a los maestros artesanos y fomentar el comercio sostenible, ofreciendo productos de diseño y calidad excepcionales.

  • ARTESANAL

    Ponemos en valor la producción de las pequeñas comunidades indígenas, manteniendo los diseños de los ancestros del pueblo Kichwa

  • SOSTENIBILIDAD

    Cada manta cuenta una historia única, confeccionada con destreza por manos expertas y materiales respetuosos con el medio ambiente.

  • GLOBALIZACIÓN DEL ARTE

    Llevamos a vuestros hogares productos artesanos de calidad que no se encuentran en grandes almacenes

ORÍGENES

PRE-INCA

El pueblo Otavalo tiene origen mesoamericano. Se estima 300 a 700 años A.C. ocurre un desplazamiento desde centro América hacia el sur llegando al norte de lo que hoy es Ecuador. De este  mismo origen aparecen numerosas comunidades y culturas entre las que se encuentra el pueblo Kichwa Otavalo, conocido por su cultura mindalae y sus grandes habilitades para la confección y comercialización de textiles.

CULTURA

MINDALAE

La palabra Mindalae hace referencia a "un grupo élite de especialistas" en el arte del intercambio y el comercio local, regional e internacional.

Hacia 1582 los mindalae, hábiles artesanos y productores del textiles, eran reconocidos como mercaderes de largo alcance e importancia para la economía colonial, lo que mereció un trato distintivo por parte de la corona española, por lo que fueron libres de mitas y tributos monetarios, a pesar de ser estas prácticas de dominación extendidas para la población indígena. La producción de telas, casimires, bayetas, chalinas otavaleñas en el perÍodo colonial, alcanzó gran envergadura

ECONOMÍA

PRODUCCIÓN ARTESANAL

Sus orígenes se remontan a tiempos inmemoriales y anteriores a la expansión Inca a la parte norte del Ecuador, pueblos originarios que gracias a la fertilidad de sus suelos, en lugar de que como los pueblos de zonas desérticas del sur (Perú y Bolivia) invirtieron tiempo y recursos para el desarrollo infraestructuras referentes al sistema de riego, el pueblo kichwa Otavalo invirtió su tiempo en el desarrollo del conocimiento, sú creatividad musical y poética, su danza, el teatro, el arte del tejido, el comercio, la música entre otros.